• ¿Por qué no usar el efecto Oberth en el mundo del fútbol?

    by  • 10 diciembre, 2013 • Fútbol, La firma invitada, Miscelánea, Sevilla • 5 Comments

    POR JOSÉ MARÍA CRUZ MARÍN

    Como podrá imaginar cualquiera de los lectores de este blog, en el campo de la astronáutica el peso es un factor clave a la hora de controlar los costes de las misiones destinadas a explorar el espacio exterior. Por aportar algunos datos, cada kilogramo que se pone en órbita puede suponer un coste que varía entre los 13500 y el millón y medio de euros (¡cada kg!) dependiendo de la misión que se trate (datos extraídos de aquí)

    Por ello, uno de los aspectos fundamentales a tratar es minimizar el combustible necesario para realizar la misión. Ya que, comparado con el coste que supone la investigación en nuevos materiales para aligerar el peso, el coste computacional para diseñar la forma óptima de realizar la misión es sensiblemente inferior.

    Y ahí es donde entra en juego Hermann Oberth, físico alemán (aunque nacido en el Imperio austrohúngaro) que describió el efecto que lleva su nombre y en el cual se demuestra que es más beneficioso encender los motores en el punto de la órbita en el que el satélite tiene la máxima velocidad (conocido como perigeo/periapsis), ya que se obtiene la máxima energía del propulsante. O dicho en cristiano (que diría mi abuela), para llegar a un destino fijado, sería necesario gastar menos gasofa si encendemos los motores en ese preciso instante.

    (eltamiz.com)

    Visto esto, parecería ridículo no aprovechar este extra gratuito que nos proporciona la física, ¿no? ¿Y si pudiéramos aplicar este mismo efecto en otros aspectos de la vida? ¿Y si fuera aplicable al fútbol?

    No cabe duda que tras un inicio con más sombras que luces, la nave sevillista parece haberse asentado en una órbita media y poco a poco las piezas de la plantilla van encajando en el puzzle que propone Emery. Sigue habiendo retoques y seguimos (los aficionados) sufriendo rachas de juego insoportables en las que parece que estemos más cerca del abismo que de luchar por puestos europeos; pero lo cierto es que ya son varias semanas en los que los resultados van acompañando y el equipo empieza a encontrar una línea ascendente.

    Pero yo, y buena parte de la afición, no nos conformamos con esto. Queremos más. Ese espíritu inconformista y exigente, que siempre ha sabido apretar las tuercas al equipo para que compita al máximo nivel, no se conforma con luchar por el octavo puesto. Queremos estar entre los seis primeros y cuando lleguemos, luchar por algo más.

    Es por ello que miro el calendario y me acuerdo de Oberth; me acuerdo de su efecto porque estamos ante el momento más propicio para poner a tope todos los motores de este Halcón Centenario y relanzar al equipo hacia arriba. Llegó la hora de dar ese impulso extra que nos eleve a los altares, porque aunque algunos digan que cada punto vale igual, no todos los partidos valen lo mismo; igual que no es lo mismo encender los motores en un momento cualquiera o hacerlo en el instante oportuno.

    Empezamos este jueves en Friburgo luchando por pasar como primeros de grupo en la competición que tanta gloria nos dió; seguimos el domingo en Nervión luchando con un rival directo como es el Athletic; después disputaremos el pase en la Copa del Rey ante un histórico como el Racing y para despedir el año viajaremos al levante español para enfrentarnos al Villarreal.

    Desde luego no será fácil llevar a buen puerto esta misión. Ninguna maniobra en el espacio lo es y mucho menos si se realiza a las altas velocidades que se alcanzan en el periapsis. Por eso espero que Unai tenga planificado hasta el más mínimo detalle los partidos que se avecinan y que los jugadores estén preparados para poner los motores a todo gas y podamos sacar el máximo provecho en nuestro primer paso por el perigeo de esta temporada.

    Por cierto, ya que estamos con la astronáutica. Si hay una norma básica de obligado cumplimiento en esta rama es que jamás se carga con lastre durante la misión. Si algún elemento ya no sirve, por cualquier razón, hay que deshacerse lo antes posible de él evitando que interfiera con el resto. Que nadie pierda ni un segundo con ello, que estamos a punto de iniciar la maniobra.

    Todos unidos. Llegó la hora. Vamos mi Sevilla, vamos campeón.

    @ShumyAgain

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    5 Responses to ¿Por qué no usar el efecto Oberth en el mundo del fútbol?

    1. Sr Dirnei
      10 diciembre, 2013 at 17:10

      Materia muy compleja con lenguaje fácilmente comprensible y adaptado por completo a la situación actual del club. Resumiendo en una sola palabra, brillante.

      Enhorabuena, José María.

    2. 10 diciembre, 2013 at 17:16

      Vaya como está de instructivo el salmón. Pero vaya si lo fía en largo el amigo Cruz Marín, primero suponiendo que Unai sabe algo de periapsis y segundo si ha visto la película del tal Oberth.

      Original, instructivo y entretenido. Buen post, amigo Shum. Pero en Febrero cuando tengamos que simultanear liga con las eliminatorias de EL, Rakitic lleve más partidos en las piernas que el futbolista medio en temporada y media, y los centrales sigan a lo suyo, ya me dirás si vamos a necesitar gasofa o no.

      Ah, respecto a tu párrafo del lastre, a mí también me sobra Coke. O no.

      Saludos y aplausos.

      Carlos

    3. 10 diciembre, 2013 at 17:50

      Magnifico Don José María. Lo que aprende uno con este blog. Confiemos en que así sea y seamos optimistas. Y como bien dices todos unidos.

    4. 10 diciembre, 2013 at 19:40

      Nunca pensé que se podría aplicar un principio astrofísico (?) al Sevilla F.C., pero veo que me equivocaba, y encima Jose María ha sido capaz de explicarlo de una manera tan sencilla que hasta un analfabeto en la física como yo, ha sabido comprenderlo xD

      ¡Genial como siempre!

    5. Luisa
      10 diciembre, 2013 at 22:01

      Me ha encantao!!

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