• Pfannestiel. El portero nómada

    by  • 16 septiembre, 2013 • El Trinche Carlovich, Fútbol, Historias • 6 Comments

    POR EL TRINCHE CARLOVICH

    (Escuchando de fondo «Desaparecido» de Manu Chao)

    Primer mandamiento del decálogo del aventurero.- Piensa que no has heredado este planeta sino que lo tienes en usufructo y has de devolverlo mejor que lo encontraste.

    Enrique Meneses

    En el mundo hay personas conformistas y personas que necesitan descubrir cosas nuevas. Gente que disfruta viviendo en un sitio y otros que no pueden estarse quietos, que necesitan ser ciudadanos del mundo porque les ahoga vivir siempre en la misma ciudad, en el mismo país. O en el mismo continente. Futbolistas como Hatzipanagis o Le Tissier que aunque son bohemios les gusta vivir en su casa y otros a los que les cuesta echar raíces, tipo Vieri o nuestro querido Enzo Maresca. Pero nadie en la historia del fútbol tienen parangón con nuestro protagonista de hoy. Nadie jugó en todos los Continentes y en tantos equipos. Solo él.

    (ref5.net)

    Lutz Pfannenstiel nació el 12 de Mayo de 1973 en la pequeña localidad bávara de Zwiesel. Desde niño apuntaba muy buenas maneras como portero, por lo que el Bayern Munich se apresuró a ficharlo para sus inferiores donde rindió a gran nivel hasta el punto de ser el portero de la Selección Sub 17 alemana. Con la mayoría de edad, Jupp Heynckes consideró que debía foguearse por lo que fue cedido por dos temporadas al FC Bad Kötzting, club también de la zona de Baviera. A los dos años vuelve al Bayern donde le ofrecen renovar, pero no le aseguran muchos minutos ya que Aumann es el titular indiscutible. Sin embargo, el portero aventurero sorpresivamente le dice no al mejor equipo alemán, lo deja todo y ficha por Football Association of Penang FA de Malasia. “En mi inicio tuve una carrera normal, pero siempre he sido un poco impaciente”, comenta entre risas cuando alguien le pregunta por tan sorpresiva decisión.

    Seis meses dura en Malasia, hasta que el fútbol inglés lo rescata. Un portero con 21 años recién cumplidos e internacional alemán en las categorías inferiores no puede estar en una liga propia de cementerio de elefantes. El equipo que contrata sus servicios es el celebérrimo Wimbledon del temible Vinnie Jones con la idea de sustituir a Segers, veterano portero holandés. Los de mi generación sin duda recuerdan aquel equipo capitaneado por uno de los futbolistas más duros que se recuerdan. El posteriormente actor de (al menos para el que suscribe) una de las mejores películas de la historia -Snatch, Cerdos y Diamantes- era un capo también en el vestuario donde junto al no menos temible Denis Wise creó un grupo de terror llamado “The crazy gang” con quien era mejor llevarte bien. Y aquel alemán de mundo no cuajó allí en el hermético grupo. Al segundo día de llegar, el míster manda a los jugadores a correr a un parque que está a 3 kilómetros del estadio. A trote iba el novato Lutz cuando gira la cabeza y ve como Jones cuchichea con algunos jugadores. Cuando llegan al parque, entre cinco agarran al alemán, lo dejan totalmente desnudo en la fría noche londinense, lo arrojan a una zanja y se marchan. “Ahora puede tener cierta gracia. Pero volver desnudo al estadio, sorteando a mujeres paseando el perro por el parque, no fue especialmente simpático”.

    (colgadosporelfutbol.com)

    Cosas como esta lo animan a marcharse al Nottingham, Forest donde la falta de minutos lo lleva cedido al Orlando Pirates sudafricano. Tras volver al Forest, decime emigrar a la liga de Singapur en las filas de Sembawang Rangers junto con su amigo Gary Blissett (ex del Winbledom), donde sólo está tres meses antes de retornar a Europa. En 1.997 se va a la liga finlandesa, la cual le debió gustar porque pasó por tres equipos (Tampere PV, FC Haka e PK Isalmi).

    Sin embargo, a nuestro amigo le da por volver a casa por Navidad (del 98) por lo que vuelve a su país enrolándose en las filas del Wacker Burghausen. Pero un año le basta para saber que eso no es lo suyo y retorna a la liga de Singapur, fichando por el Geyland United en el verano de 99, donde es muy es feliz. Se convierte en todo un personaje, es modelo de Armani, juega a muy buen nivel y es todo un ídolo de la afición. En medio de una entrevista distendida dice que está seguro de ganar el próximo partido; pues bien: resulta que ese partido se demuestra que se amañó por temas de apuestas ilegales lo cual conduce a Lutz a la cárcel de forma preventiva. Nunca se demostró que estuviera implicado, por lo que salió libre en el juicio: él sólo dijo respondiendo un periodista que iban a ganar. Aquellos 101 días encarcelados injustamente en una cárcel de Singapur fueron una odisea “No tenía comida ni baño y los presos me agredieron. Allí me hice muy fuerte. Fue lo más duro de la vida de mi vida” manifestó . O no. Luego lo veremos

    Tras salir de la cárcel en el año 2000 huye de Singapur y se enrola en el Vereinslos austriaco. Pero está sólo tres meses ya que le entra una fiebre compulsiva por conocer mundo y jugar. Engarza países y ligas sin vacaciones ni pretemporadas, marchándose a un cuarto continente. El equipo neozelandés del Dunedil Tecnical AFC de Nueva Zelanda es su nuevo destino, fichando por 5 años. Pero las condiciones de la liga de ese país (6 meses) hacen que puede cambiar continuamente de equipo. En ese tiempo juega en la liga inglesa (Bradford y Huddersfield), alemana (ASV Cham) y noruega (Baerum SK).

    Tal vez su momento más duro fue cuando militaba en el Bradford, durante el boxing day de año 2002 en una jugada donde chocó con un delantero del Harrogate a la salida de un córner. Un golpe en el esternón hace que se le colapse el pulmón. Las asistencias en el propio campo lo dan por muerto, por lo que el árbitro suspende el partido. Cuando los aficionados lloraban la pérdida de su futbolista y llenaban de flores el estadio del Bradford, el milagro ocurre en el Hospital. Lutz entra en coma y, en uno de estos casos de 1 entre 1.000, revive: “Después del salto, noté un golpe muy fuerte y ya no recuerdo nada. En mi cabeza empecé a ver negro, gris, blanco, no escuchaba nada, no veía ninguna cara y en el fondo apenas observé una luz blanca y cuando estaba cerca de llegar a ella, desperté. De pronto sin darme cuenta estaba en el hospital y viendo a un doctor”.

    Terminado su contrato con el Dunedil, el aventurero repara en que no conocía Norteamérica por lo que en 2004 no duda en aceptar la oferta del Calgary Mustangs de Canadá. Así, se convierte en leyenda al ser el único futbolista que a nivel profesional había jugado en todos los continentes. No obstante la aventura canadiense sólo durará unos meses ya que la añoranza de su querida Nueva Zelanda hace que retorne a dicha liga, esta vez en las filas de Otago United. Allí tuvo otra de sus innumerables anécdotas, cuando unos ladrones robaron en su casa. Lutz, hombre enamorado de su vida, sintió mucho especialmente la sustracción de alguna de sus antiguas camisetas, esas que con tanto cariño había guardado en su azarosa vida. Sin embargo, paseando una tarde por los alrededores de la ciudad, vio a dos hombres ataviados con sus añejas casacas. Y nuestro alemán del mundo, ni corto ni perezoso, se abalanzó contra los nativos en lo que desembocó en una descomunal pelea que terminó con los dos ladrones en la cárcel ya que, al parecer, eran unos peligrosos delincuentes en búsqueda y captura por la policía neozelandesa desde hacía tiempo.

    En la temporada 2006-07, sin embargo, decide volver a Europa para conocer la liga albanesa (al FK Vilaznia Shkodër) jugando la temporada entera. y fichando en verano por el FC Bentonit Ijevan de Armenia en una de las peores etapas de su vida donde sólo le salvó la amistad con su compañero en la portería el mexicano Sergio Ramírez, del que se hizo íntimo. Los malos campos y el no cobrar hizo que se marchara al Baerum noruego. Pero llegó en pleno invierno y tras jugar un partido donde “se me helaron las pestañas”, Lutz decido terminar la 2007-2008 en Canadá enrolándose en los Tapas Blancas de Vancouver.

    Tras el último desastre, Lutz Pfannenstiel echa la vista atrás y ve todo lo que ha conseguido. Se da cuenta que ha pasado por más equipos que nadie y que ha jugado en todos los continentes. Pero le faltaba algo. El templo del fútbol. Le faltaba Maracaná.

    Me encantó jugar en Brasil, fue una enorme experiencia. Llegué con 35 años de edad y fue cuando realmente me sentí realizado como futbolista. Sudamérica era el único continente que me faltaba y el jugar en Brasil fue muy especial para mí. Sabía que soy y quizás seré el único jugador en el mundo en haber jugado en todos los continentes

    Estuvo poco tiempo en las filas del humilde Clube Atlético Hermann Aichinger, equipo modesto que de la mano del juvenil Leandro Damiao escalaba en el incipiente campeonato brasileiro. Pero cumplió su sueño de jugar en Maracaná. De ahí volvió al fútbol noruego, primero en las filas del Flekkeroy IF y después en el Manglerud Star donde alternó el puesto de jugador con el de entrenador de porteros. Intentó jugar en la liga argentina, pero su pase no se concretó por lo que en 2010 firmó como entrenador jugador en el Ramblers Club ¡de la liga de Namibia!, donde decidió colgar los guantes en julio de 2011. Pero su experiencia, simpatía y sapiencia le valieron para fichar como entrenador de porteros en la selección nacional namibia en lo que fue su primer trabajo ya como ex futbolista. El segundo fue de lo mismo, pero en la selección cubana. En la actualidad trabaja para el Hoffenheim.

    Lutz Pfannenstiel fue un trotramundos y un aventurero. El récord mundial que ostenta, con cerca de 30 equipos a sus espaldas y ligas de todos los continentes, lo han convertido en una leyenda de este deporte. Pero eso para él es lo de menos. Si por algo destaca es por ser una buena persona solidaria que marcó huella allí donde estuvo. Conoce todo y es amigo de todos. Y, de primera mano, es consciente de la situación de los más desfavorecidos de todos los rincones del planeta. Todo ello y sus múltiples contactos propició que creara la Fundación Global United FC donde el fútbol es la excusa para aunar personas populares en aras de la lucha por el cambio climático y para construir un mundo mejor, más solidario y más equitativo. Casi 500 futbolistas del presente y coetáneos al alemán (Nedved, Chilavert, Weah, Zidane…) forman ya parte de la Fundación.

    Dentro de sus múltiples objetivos, el calentamiento global del planeta y el cambio climático es una obsesión hasta el punto que todos los años hace alguna actividad ecológica en este sentido. Un año estuvo cinco días encerrado en un iglú retransmitiendo su estancia través de una web cam. Al siguiente pasó una semana viviendo en la copa de los árboles del Amazonas. También estuvo en Pakistán colaborando tras las torrenciales lluvias que asolaron el país hace unos años. También se encarga de organizar el «Torneo de las Fundaciones», donde el año pasado recaudó 10.000€ para los suyos gracias a la ayuda de amigos como Andreas Brehme o Fredi Bobic. 

    Lo mejor son los amigos que he hecho a lo largo del mundo. No me importa el dinero ni la fama, el futbol me ha dado la oportunidad de vivir muchas culturas y experiencias únicas alrededor del mundo. Se puede decir que soy ciudadano del mundo. He jugado en todos los Continentes y sólo me falta la Antártida. Allí imagino disputar un partido entre jugadores del sur del mundo contra los del norte. Estaríamos en las noticias de todos los países y habría una gran trascendencia para lo que queremos lograr”. El objetivo de la Fundación es disputar ese partido en suelo antártico en 2014. ¿Lo conseguirá?

    Por cierto. En el Hoffenheim, donde tiene contrato hasta el 2016. ¿Tú crees que lo cumplirá? Yo tampoco

    (fupa.net)

    @ElTrincheCarlov

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    6 Responses to Pfannestiel. El portero nómada

    1. Cornelio
      16 septiembre, 2013 at 10:45 pm

      ¡Qué tío! ¡Y yo creía que Soler había dado tumbos!
      Al menos se dedica a una causa solidaria.
      Aunque un poquito informal si tendrá que ser…

    2. 16 septiembre, 2013 at 11:00 pm

      Cuando leo la historia de gente así me siento mierda…

    3. Alvaro
      16 septiembre, 2013 at 11:20 pm

      Lo de Nanu Soler es mucho por cantidad, pero más creo que por calidad. El tío jugó un montón de años en prácticamente la totalidad de equipos importantes del país. En España no creo que tenga parangón. Algo parecido a lo de Vieri en Itaia.

      Son formas de ver la vida, Jose. Generalmente uno ansía y envidia aquello que no tiene. Tampoco hay que darle más vueltas. Además, míralo por el lado bueno: Vinnie Jones, Dennis Wise y Fashanu no te despelotaron en un parque londinense

    4. 17 septiembre, 2013 at 10:15 am

      ¿Y el representante del tio este? ¿Quién era? ¿Vive aún? ¿Qué año lo mandó al carajo? Porque imagino que lo mandó al carajo.

      A mi me pasa algo parecido que al amigo Jose MME. Vivo la vida que me ha tocado y lo hago de la mejor manera que creo capaz. Pero cuando conozco casos como este, me doy cuenta de que soy una gota en el mar. Insignificante. Eso sí, se me olvida bastante rápido.

      Un abrazo.

    5. Tadeo
      17 septiembre, 2013 at 4:28 pm

      Eso me pregunto yo ¿Quién era su representante, un fenómeno?

    6. Alvaro
      17 septiembre, 2013 at 9:58 pm

      La verdad es que lo hemos hablado por aquí y por twitter. Hay que tener arte para colocarlo en tan dispares sitios. A mi lo de Namibia con 37 años ya me terminó de matar…

      Por cierto. Que lo he mirado y su última Agencia de Representación era una tal GH Sport Management, empresa alemana no muy importante. 😉

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