• El hombrecito de paja

    by  • 19 agosto, 2016 • Fútbol, Sevilla • 5 Comments

    (Escuchando de fondo “Mentira” de Albertucho)

    Tienes la mentira encadenada a tus palabras…

    Empiezo a lo bestia y por el final. No creo que lo haga, primero porque imagino que no puede y segundo porque si no lo hizo con Manolo Jiménez, ya no lo hace con nadie. Pero no tengo la menor duda de que el Sevilla FC SAD debería articular una forma para que los señores Sampaoli y Lillo hablen, si no nada, al menos solo en las ocasiones estrictamente necesarias. Porque su discurso, lejos de calar, lo que hace es, por un lado, envenenar aun mas a todos aquellos que no creen en el proyecto y, por otro, ahondar más en la preocupación de aquellos (entre los que me encuentro) que queremos creer en esta idea, que vemos mimbres, que somos pacientes y prudentes, que tenemos ilusiones renovadas, pero que en el rinconcito de pensar albergamos dudas sobre la llegada a buen puerto de una idea tan distinta a la que nos dio recientes éxitos como la que se pretende implantar.

    Foto: Sevilla FC

    Estimo que el Sevilla tiene al mejor director deportivo del mundo y, por ende, a una de las personas más clarividentes a la hora de analizar fútbol, además de conocer la casa y la afición como el que más derivado de su larga trayectoria en todos los estamentos del club. Por tanto su crédito para mi es tendente al infinito, de ahí que si su decisión ha sido la de tomar este camino, paciencia y a muerte con la idea sin ambages. Confianza máxima en que este revolucionario proyecto será viable y nuestra entidad seguirá manteniendo el status de grandeza de la última época. Pero eso no quita para que, como aficionado al fútbol en general y sevillista en particular desde que tengo uso de razón, comprender las dudas en ciertas cuestiones tras ver y oír determinadas cosas. Es humano el tener miedo a lo desconocido, sobre todo cuando lo conocido te gustaba. Porque ganabas.

    Pero una cosa -para nada censurable- puede ser tener dudas del proyecto y otra absolutamente injusta es que desde ciertos sectores se articule una serie de falacias para justificar el azote continuo a la forma de entender el fútbol de este hombre. Y todo ello bajo los trasnochadísimos conceptos antagónicos del “bilardismo” y el “menottismo” los cuales para el final del Siglo XX estaban muy bien, pero que, a mi entender, están más que superados en el fútbol moderno; no hay nadie que no quiera ganar. Todos quieren vencer y todos están exactamente igual de tristes perdiendo: Caparrós, Lillo, Bilardo, Emery, Guardiola, Sampaoli o Clemente. Al igual que, no sé, para ir a Cádiz puedes tirar por el peaje o no y eliges una opción cuando sales de casa, para ganar en el fútbol tienes varias formas de intentarlo al inicio del choque y eliges la que crees más adecuada para el fin. Más allá del discurso simple o adornado, de lo simple o rebuscado, el objetivo es solo y exclusivamente ganar. Para todos.

    Y es injusto porque con Sampaoli se están reproduciendo más que nunca una serie de sesgos repulsivos para intentar hacernos ver una cosa que realmente no es. Porque si a usted no le gusta lo que dice, como piensa, su forma de entender el deporte o el proyecto Sampaoli, me parece fenomenal. Si no tiene paciencia con lo que decidió Monchi para nuestro banquillo, me parece estupendo, aun cuando el tiempo reciente demostró que la mesura en los proyectos del león suele ser buena consejera. Pero lo que ya no me parece correcto es que, para afianzar una idea preconcebida y unos prejuicios evidentes se mienta, tergiverse o manipule. Sea por maldad, prejuicios o simplemente por intereses espurios.

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    El último de una larga serie de ejemplos lo hemos vivido en la rueda de prensa previa al partido de vuelta de la Supercopa de España, donde el entrenador del Sevilla dijo textualmente

    La idea es plasmar lo que uno siente. Transmitir lo que uno no siente es como fingir. Me gustaría que el día que me vaya de este club se me recuerde no por ganar sino por cómo se ganó. En ese camino voy, me gusta mucho la forma, entonces evidentemente en ese camino voy. Es difícil que pueda transmitir lo que no siento

    En cambio, en la búsqueda de la tragedia continua, pan nuestro sevillista de cada día, se montó un incendio. El titular se reducía a “quiero que no se me recuerde por ganar sino por la forma” lo cual es falso y está manipulado usando la técnica (muy antigüita ya) que en lógica elemental se conoce como “reducción al absurdo” y que consiste en presentar de forma torticera los argumentos del tal forma que parezcan irrisorios o ridículos. Esto es: se le da un “toquecito” de maquillaje a la frase y lo que no es una pamplina (pero que está en el alambre de serlo) se le da el empujón dialéctico definitivo para que parezca una sandez. Hay auténticos expertos en este arte muy cerca, no se crean.

    Esta forma de actuar, cuando se centra de forma reiterada en lo que hace, dice o expresa una persona se denomina “falacia del hombre de paja” que consiste en (literal de wikipedia)

    “caricaturizar los argumentos o la posición del oponente, tergiversando, exagerando o cambiando el significado de sus palabras (del oponente) para facilitar un ataque lingüístico o dialéctico. Su nombre hace alusión a que el argumentador no combate los argumentos contrarios, sino una imitación falsa y vulnerable de los mismos (el «hombre de paja») a fin de dar la ilusión de vencerlos con facilidad”.

    Y esto es lo que pasa con Sampaoli cada vez que habla por parte de algunos que no le combaten los argumentos (no tienen cómo) sino que simplemente los ningunean. Al hombrecito argentino se le usa como espantapájaros, buscando caricaturizar o tergiversar sus declaraciones para que aquellos de prejuicios exacerbados puedan reírse de una forma de entender el fútbol que consideran irreal. El hombrecito dice que le gustan las cosas puras que hay en el amateurismo y al momento llega la refutación de paja de que su soldada es de siete cifras; como si por ser un músico millonario ya no pudieras apreciar el jazz que se toca en el último tugurio de Harlem. El hombrecito dice que “me encantan las formas y quiero que se me recuerde por la forma de ganar” y en ese instante se realiza la refutación falaz de “Sampaoli prefiere que se le recuerde por las formas” cosa que en ningún momento, ha dicho. Y así, una y otra vez este verano, en un bucle que parece no acabar nunca.

    Creo en la idea Sampaoli para este Sevilla por dos cuestiones: primera y principal por la fe que le tengo a las decisiones de Monchi y segunda porque atisbo cositas que me dan buen feeling, lo que no quita para que, repito, albergue ciertas dudas basándome principalmente en determinadas declaraciones que me chirrían en los oídos. Ahora bien: ni las ruedas de prensa ganan partidos ni porque de vez en cuando se escuchen pamplinas de forma coyuntural hay que inferir que todo estructuralmente lo sea. Que haya cosas que no gustan no significa que todo lo que haga sea malo. Ni se rían, ni ridiculicen todas las cosas ni utilicen técnicas tan antiguas y torticeras como coger a este hombrecito de paja para poder seguir pontificando desde un presunto púlpito de superioridad. Combata sus ideas con argumentos pero, como decía Luis, no mienta.

    Y por último, y para el señor Sampaoli. Desconozco el grado de madurez o sapiencia del resto de lugares donde usted ha estado, pero si conozco cómo funciona mi afición y el respeto que deportivamente le tiene a los entrenadores que ganan. Los sevillistas de esta época hemos ganado dos veces con dos entrenadores que dieron con la tecla y que empetaron las vitrinas. Sabemos qué hemos ganado y, también, cómo hemos ganado. A Juande se le recuerda por ganar y por la forma de ganar; con un gran portero que se dedicaba a parar (lo que tiene que hacer un portero, vamos) y unos centrales contundentes, se partía generalmente de una maravillosa anarquía en banda derecha para articular un vertiginoso fútbol de seda de cara a aprovechar al máximo rendimiento la presencia de dos delanteros de un nivel nunca visto por estos lares. Y a Emery se le recuerda por ganar y por la forma de ganar; con una plantilla peor y anualmente reinventada, modelaba equipos nerviosos y físicos donde presidía siempre el dicen que nunca se rinde, con la característica indeleble del trabajo estajanovista y con la lectura adecuada de lo que pedía el partido en cada momento.

    Así que, señor Sampaoli, obvie a los que lo tratan de hombrecito de paja, confíe en la madura afición sevillista capaz de separar la paja del grano y dedíquese a ganar, que es lo que nos divierte por estos lares. Busque el modo y la forma que considere oportuna, pero de en la tecla para ganar. Que nosotros ya tenemos la experiencia suficiente en victorias para recordar en un futuro cómo lo hizo.

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    5 Responses to El hombrecito de paja

    1. @jose_alcosa
      19 agosto, 2016 at 10:56 am

      Los hay que desde su presunto púlpito de superioridad tienen un ‘ejército’ de 30.000 seguidores que creen a pies juntillas todo lo que les dice. Son generadores de corrientes de opinión que restan a la hora de remar en el barco sevillista.

      @jose_alcosa

      PD. No tengas miedo. Poniéndote en lo peor de lo peor, seguro que ya lo has vivido, y superado. Tenemos licencia para soñar.

      • fran
        19 agosto, 2016 at 11:08 am

        Creo que todos tenemos al mismo individuo en la mente. Decepvionante el cancer en que se ha convertido

    2. 19 agosto, 2016 at 1:01 pm

      Saludos.

      Excelente, Álvaro.

      Es curioso que traten de echarlo a los leones por decir que quiere ganar y jugar bien. Es llamativo que la idea perfecta de fútbol se convierta en leitmotiv de quienes, dentro y fuera, andan escasos de otros argumentos de mejor enjundia.

      Por decirlo así, yo lo aplaudo, sinceramente. Con ésas intenciones, hay que ser especialmente idiota para recriminarle nada. O perverso.

      El Sevilla es el Equipo ganador de Europa en la última década porque ha sacado el mayor y mejor rendimiento a presupuestos de medio nivel en el continente y eso, como dices y porque anda Monchi detrás de ello, merece, como poco, un gran respeto. Un grandísimo respeto.Además, que tantos medios (de aquí y de fuera) de pongan tan en contra (incluyendo en sus críticas a los aficionados) sin que haya comenzado la competición todavía, solo puede significar que el Sevilla de Monchi y Sampaoli está provocando ya alarma. Que a la amenaza potencial a la supremacía de dos o tres, hay que tratar de ponerle sordina pronto y evitar sorpresas de última hora.Y casi todos los medios (de aquí y de allá) son los adelantados de las mafias, los zapadores.A los internos (aunque ya no lo sean tanto), ya hace tiempo que dejaron de tener peso y ahora solo se cuecen en sus propios jugos.

      Cuídate.

    3. Pepe Arjona
      19 agosto, 2016 at 4:02 pm

      Hola, Álvaro.
      La historia se repite una vez más. Un nuevo “Día de la marmota” en sevillista.
      En esta ocasión, todo lo mandan al carajo por un minuto. Sí, por un mísero minuto.
      Todo lo bueno que se hizo hasta ese instante, de nada les sirvió.
      El reconocimiento general a la valentía y ambición mostrada por el Equipo en Trondheim, no se valora, no cuenta.
      Al “hombrecito de paja” sólo le preocupa, crear la zozobra e inquietud entre sus adeptos, para que estos estúpidamente, contribuyan con su difusión a socavar un proyecto. Porque es, lo único que le interesa.
      Da igual que sea Sampaoli, Emery, Caparrós, Juande, Michel, Bielsa, Guardiola, Jiménez o Carlo Ancelotti, quien esté al frente. No existe intención de debate, porque saben que no se sostiene. Es imposible. Sólo la egolatría, el ajuste de alguna cuenta pendiente, o el temor a que alcancemos un mayor nivel deportivo, les induce.
      El gol de Sergio Ramos me entró como un navajazo por el costado. Me recupero aislándome de RR. SS. y demás eruditos de nuestro entorno más cercano. Ya tengo muchos años, como para no saber lo que quiero, y lo que detesto.
      Cansado de todos esos que -sin tener ni el menor argumento para orientar su frustrada vida-, intentan solucionar nuestros “problemas”.
      ¿Por qué, ese trato mezquino e irrespetuoso de algunos, al extraordinario trabajo que se está realizando?
      ¿Por qué le pitan al presidente Castro, al homenajear a José Antonio Reyes?… ¿Quizá, por conquistar tres U.E.L. consecutivas?… ¿Por el precio de los abonos?… ¿Por vender a jugadores que no querían estar aquí?… ¿Por qué?
      El nuevo proyecto no puede ser analizado aún, por motivos obvios. El tiempo dará y quitará, pero lo que siempre debe perdurar es el RESPETO y CONFIANZA en las personas que de sobras se lo han ganado.
      ¿Qué guardan los “hombrecitos de paja” –si no están en esa partida-, para cuando el grupo inversor chino, qatarí, o coreano se apodere del Sevilla F. C.?

      Siempre, por y para el Sevilla F. C.
      Salud y Sevillismo.

    4. @FOROSEVILLAFC
      19 agosto, 2016 at 5:52 pm

      La declaración que peor llevo es la de su emoción por dominar durante un tiempo al Real Madrid. Alguien le tiene que enseñar historia y que al Madrid le han dominado entrenadores de pacotilla y que, por eso, no hay que sentirse orgulloso. Eso es de perdedores. El orgullo es ganar, campeonar. El resto palabrería de perdedor, de segundón. No aspiramos a eso.

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