• La superación de Eri

    by  • 16 mayo, 2015 • El Trinche Carlovich, Fútbol, Historias • 1 Comment

    Por El Trinche Carlovich

    Una de las circunstancias que pretende recordar continuamente esta sección es que los ídolos que tenemos los que amamos este deporte, en el fondo y aunque en ocasiones no queramos creerlo, son humanos. Y que los problemas psicológicos (por todos, Di Bartolomei) o la salud no entiende ni de fama ni de dinero. Y es que, desgraciadamente, el número de jugadores que ha sufrido una gravísima enfermedad -como puede ser el cáncer- es tan largo como el que pueda haber en otras actividades; algunos se quedan en el camino y otros no sólo la superan sino que vuelvan a desempeñar su profesión. En materia futbolística se nos humedecen los ojos al recordar casos como el de Abidal, Lubo Penev o el reciente del “galgo” Jonás que no sólo vencieron la lucha sino que volvieron a jugar. La historia de superación del argentino nos puso los vellos de punta, ilustrada de forma magistral por los amigos de Sphera Sport. Pero si este tipo de noticias nos sobrecoge, que estas desgracias ocurran en niños es algo que al ser humano lo hace especialmente sensible. Y héroes a los que la superan. Como Eri.

    Gracias a los amigos de SpheraSports.

    Actualmente en torno a 1.000 brasileños abandonan su país todos los años para buscar fortuna en ligas extranjeras. Pero el gran boom se produjo en la década de los 90 donde la exportación de jugadores alcanzó cotas nunca vistas, entre otras cuestiones, gracias al caso Bosman que abrió los hasta entonces rígidos cupos. En esa época una multitud de jugadores sin un gran nombre se lanzaron a la aventura europea como, por ejemplo, los hermanos Paulo da Silva.

    Originarios de Pernambuco, Edmilson era mejor que Edson. Nacido en el 68 y criado en el Sport Recife, fichó con 22 años por el RFC Seraing (equipo de la provincia de Lieja) que estaba en tercera división. Se convirtió en el gran goleador de un equipo que en sólo tres temporadas consiguió dos ascensos plantándose en primera división belga en la 92-93. Y no sólo eso: en la temporada siguiente quedaron terceros, lo que le dio para jugar la Copa de la UEFA en la 94-95, cayendo en primera ronda contra el Dinamo de Moscú. Como es natural, Edmilson era el ídolo de la afición formando una tripleta memorable para el Seraing junto a sus compatriotas Wamberto e Isaías. Así, cuando propuso que su hermano menor Edson firmada por el modesto equipo de Lieja, no hubo trabas para que el traspaso se hiciera. Con 18 años, Edson Paulo da Silva fichó por el equipo donde se mantuvo tres temporadas con un rendimiento dispar. Como dato curioso, decir que la delantera de la 94/95 la formaban el padre de Lukaku, Edson Paulo da Silva, Edmilson Paulo da Silva y Axel Lawarée como por ejemplo podemos ver aquí. Sin embargo el Seraing atravesó graves problemas financieros, fusionándose con el Standard de Lieja en 1996 y pasando allí sus mejores jugadores como Wamberto o Edmilson (Isaías se fue al Metz).

    En Seraing (Lieja) los hermanos Paulo da Silva formaron una familia. Edmilson, el hermano mayor y mejor jugador vio como en 1994 vino al mundo Edmilson Junior Paulo da Silva, que conocería mucho mundo de niño ya que Edmilson padre se convirtió en un trotamundos del fútbol tras dejar el Standard en el 98 (Chipre, Dinamarca, vuelta a Brasil…)

    En cambio, Edson, el hermano menor que no triunfó en el fútbol, no se movió de Bélgica y en 17/11/95 nació Erivelton Paulo Da Silva, el hijo de Edson. Nuestro protagonista.

    Eri

    (foto de su perfil de twitter @EriDaSilva27)

    Con semejantes antecedentes familiares, la vida de Erivelton (Eri para los suyos) sólo se entiende correteando detrás de un balón. Desde niño apuntaba a superar al padre hasta el punto que en 2007 el Anderlecht lo llamó para realizarle unas pruebas. Sin embargo Eri se encontraba mal. Irreconocible en su fútbol eléctrico, no podía hacer esfuerzos ya que se cansaba a poco que apretara, por lo que su padre lo llevó al Hospital y tras unos análisis llegó el mazazo. El tipo de cáncer que más afecta a los niños es la leucemia, y a Eri lo atacó con 12 años. No entraremos en detalles, pero todos sabemos lo que es una enfermedad de este tipo para un chiquillo de esa edad.

    Dicen que las desgracias curten y hacen madurar de forma prematura a los críos que superan esta maldita lacra de nuestra tiempo. Pero lo que tuvo que pasar Eri no es normal. Y es que aproximadamente 14 de cada 100.00 niños tienen cáncer. Y un porcentaje parecido de niños son los que sufren accidentes cardiovasculares. Que un mismo chaval tenga los dos…

    Tenía 14 años cuando casi superada la leucemia estaba en el hospital para una prueba final. En ese instante, al levantarse de la silla de la Sala de Juegos, perdió el equilibrio. Rápidamente lo atendieron y, tal vez, de no estar en el hospital, Erivelton hubiera fallecido ese día; tuvo lo que se conoce como AVC (accidente vascular cerebral) o ataque cerebral. Una especie de ictus que le paralizó el lado izquierdo y las dos piernas. A priori es imposible determinar cómo evolucionan estas enfermedades y las secuelas que pueden conllevar; tal vez nunca volviese a andar. Pero hablamos de Erivelton Paulo da Silva. Un ser extraordinario:

    En la cama del hospital, y con la ayuda de Dios siempre pensé en fútbol. Es el fútbol quien me permitió ponerme de pie”

    (http://www.hbvl.be)

    Eri no sólo volvió a andar sino que se recuperó sin secuelas siendo su mejor terapia sus firmes convicciones religiosas y el amor que profesa por este deporte. En cuanto salió del hospital y superó la rehabilitación, el Genk lo acogió y de ahí pasó a los juveniles del St. Truidense donde jugó, precisamente, con su primo Edmilson Junior con quien aparece en la foto. De una forma increíble y demostrando la fuerza psicológica que tiene, Eri no sólo volvió a jugar al fútbol sino que adquirió un nivel altísimo hasta el punto que fue convocado para la selección Sub-16 de Bélgica, anotando el gol de la victoria contra Francia que daría el pase al combinado belga para el Europeo Sub-17 celebrado en Eslovenia donde también fue llamado.

    Fichó por el Malinas que con 17 años le hizo contrato profesional. Tras disputar dos temporadas en la segunda división belga, acaba de anunciar su fichaje por el KFC Dessel, de la misma categoría.

    http://

    Ejemplo de superación, sonrisa eterna, mentalidad de hombre en un cuerpo de niño y unas ganas enormes de triunfar en este maravilloso deporte es la carta de presentación de Erivelton. Sólo el tiempo dirá si terminará siendo una estrella del fútbol o su carrera deportiva se circunscribirá a equipos de menor importancia. Lo único sobre lo que no hay duda es que hablamos de un héroe que siempre tendrá nuestro respeto, admiración y cariño y que su historia merece ser difundida como ejemplo de los valores que debe encarnar el ser humano. (Historia descubierta por @RomainScheers )

    @EltrincheCarlov

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    One Response to La superación de Eri

    1. Félix
      20 mayo, 2015 at 9:44 pm

      Magnífico. Felicidades por encontrar entre tanta basura mercantilista valores tan luminosos que alumbran el camino para distinguir a los héroes de los mamarrachos. Son fan del Trinche!!!

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