• Steve Mokone. La superación del apartheid (I)

    by  • 16 octubre, 2014 • El Trinche Carlovich, Fútbol, Historias • 0 Comments

    POR EL TRINCHE CARLOVICH

    (Escuchando de fondo «Fight the power» de Public Enemy)

    De las muchas lacras en la historia de la humanidad, una de las más despreciables fue sin duda la discriminación racial (Apartheid) que durante gran parte de su historia sometió a Sudáfrica, país donde el colono blanco minoritario segregó de forma vergonzante a la mayoría racial negra. La historia de este mes versa sobre el primer futbolista que, sin pretenderlo, se rebeló contra ello y marco una senda que muchos otros después continuaron. Un chaval que no podía ni siquiera imaginar lo que supondría para el devenir de los de su raza ser el mejor del suburbio en esto de darle patadas a un balón.

    Esta es la historia, prácticamente desconocida en España, de Steve “Kalamazoo” Mokone.

     

    (thepresidency.gov.za)

    Stephen Madi Mokone nació el 23 de marzo de 1.932 en Doornfontein, barrio de los alrededores de Johannesburgo. Sin embargo, el nomadismo propio de la época hizo que siendo muy niño se trasladara con su familia por distintos puntos del país antes de establecerse en un pequeño pueblo al norte de Pretoria, lugar donde su padre logró montar una pequeña empresa de minibuses que le otorgó una relativa comodidad económica. Derivado de su ferviente formación religiosa, el cabeza de familia, Paul Mokone, era una persona culturalmente superior a la media que no veía con buenos ojos el hecho de que su hijo estuviese todo el día corriendo detrás de una pelota. Obsesionado porque el muchacho se labrara un camino académico, lo envió a Durban, concretamente al All’Ohlange High School, uno de los mejores Colegios de la época, de gran carga simbólica para la resistencia negra ya que fue donde Mandela votó en las elecciones libres del 94. Allí, Steve Mokone, al que apodaron Kalamazoo, demostró que era un buen estudiante pero sobre todo un maravilloso futbolista de velocidad descomunal y eléctrico regate. De hecho, con 16 años no sólo debuta con los Bush Bucks de Durban sino también con la Selección Negra de Sudáfrica. Su destreza con el balón llegó a los oídos de muchos de los británicos que colonizaban el país, los cuales recomendaron el fichaje de la perla a sus compatriotas de Reino Unido. Otros jugadores blancos de origen sudafricano ya habían jugado anteriormente en Inglaterra (como por ejemplo Gordon Hodgson en el Liverpool), pero un negro era impensable. No obstante, Steve era tan bueno que tanto el Newcastle como el Wolverhampton quisieron reclutarlo, pero su padre fue implacable: sólo saldría cuando terminara sus estudios lo cual sucedió en 1.955 fecha en la que firma por el Coventry City que jugaba por aquel entonces en tercera división.

    Sin embargo, la burocracia frenó su fichaje por miedo a que triunfara: un negro sudafricano en el primer mundo futbolístico era un espaldarazo político inadmisible para la época. Tenemos que recordar que, por ejemplo, un año antes se había aprobado una ley según la cual los negros no podían votar (ni por supuesto ocupar posiciones en el gobierno), ni acceder a los hospitales acondicionados ni compartir transportes o locales con los blancos. En el 52 Mandela acababa de abrir un primer bufete de abogados para negros el cual fue clausurado, lo que le supuso el primero de sus muchos pasos por los infames calabozos. El caso es que Mokone tardo un año en conseguir el pasaporte y fue gracias a la intermediación del Doctor Mkono, amigo de la familia y miembro del Congreso Nacional Africano. “Tienes que ser un hombre honrado, que no forme escándalos en Inglaterra y que triunfe. Cada gol que marques será un gol para la independencia”, le dijo antes de que el futbolista marchara.

    Steve Mokone es un símbolo. No sólo fue el primer jugador sudafricano de color que salía de su país, sino que se convirtió en el primer jugador negro en la historia del Coventry lo que supuso todo un acontecimiento en la ciudad que le dedicó distintos reportajes en los medios de comunicación. Se ganó el respeto de los compañeros en el primer entrenamiento cuando Reg Matthews, el portero y capitán, lo retó a una tanda de penaltys donde Kalamazoo no falló ni uno. Sin embargo, Steve tuvo muchos problemas culturales. Las anécdotas se cuentan por decenas: desde no saber si usar el inodoro de los blancos por miedo a ser reprendido a tener varios meses un televisor en su habitación apagado porque no sabía qué era aquello. Por su educación cristiana, el club lo alojó con una familia muy religiosa, pero Steve se sentía raro cuando, por ejemplo, comía con ellos por la incomodidad que le surgía el tener que compartir la misma cubertería. O como cuando a los pocos días de llegar cogió el metro pero se perdió al salir por la boca equivocada sin saber que hacer. Vio a un policía pero no le dijo nada por miedo, ya que no se le pasaba por la cabeza a un negro como él el solicitar ayuda a un blanco uniformado. Afortunadamente, el policía era futbolero, lo reconoció, y lo condujo a su casa.

    Además de las dificultades para integrarse en la sociedad británica, el eléctrico fútbol de Mokone desentonaba con el patadón que se estilaba en la tercera división inglesa y con unos entrenamientos que parecían propios del ejército. Steve no entendía porqué había que subir cuerdas y coger balones medicinales si al fútbol se jugaba con los pies. Todo ello conllevó que tuviera una mala relación con el entrenador y que sólo jugara 4 partidos con el Coventry, marcando un solitario gol.

    Los lectores de esta sección saben que muchos de los futbolistas que por aquí aparecen tienen una vida deportiva tan extravagante como maravillosa. Valgan como ejemplos Gavin Glinton o, sobre todo, Pfannestiel. Pero creo que nada parecido a los siguientes siete años en la vida deportiva de Steve Mokone y que marcaré con interrogaciones. Juzguen ustedes mismos.

     (Heracles, temporada 57/58)

    http://www.shared-values.nl/persoon/

    Desencantado con la experiencia británica, Mokone intenta que el Real Madrid (?) le haga una prueba, cosa que no consigue. Tras ello, se marcha a la localidad holandesa de Almelo (?) donde se encuentra muy cómodo desde el primer momento porque el holandés tiene ciertas coincidencias idiomáticas con el dialecto africano en el que se crió. Consigue trabajo como cantante en un club local al tiempo de probar para el Heracles que aunque hoy esté en la Ereidivise, malvivía por aquel entonces en tercera. No sólo pasa el test -se marca un partidazo veraniego contra el Eintracht de Frankfurt- sino que en esa temporada 57/58 se convierte en el mejor jugador de la categoría, siendo el líder del a la postre campeón. La tranquila localidad de Almelo (35.000 habitantes) mete todos los domingos casi 20.000 personas en un estadio que se quedó pequeño para ver la dupla Schumann (uno de los máximos goleadores de la historia del Heracles, consiguiendo 44 dianas en la 61/62) y Mokone (15 goles e innumerables asistencias en ese año). Tras el ascenso a 2ª, en la 58/59 el Heracles queda en una muy digna séptima posición, aunque nuestro amigo juega menos por una lesión de tobillo. Marca una época en el club y en la ciudad: una calle de Almelo lleva su nombre, al igual que una tribuna del Estadio.

    Pero Kalamazoo sigue con su sueño de triunfar en un grande. Tiene cartel en Holanda por lo que hace la pretemporada con el PSV (?), donde parece ser que (no está confirmado) disputa unos minutos en el amistoso que enfrentó a los de Eindhoven contra el Botafogo de Didí y Garrincha. Finalmente vuelva a Inglaterra donde recala en el Cardiff (?) que estaba en segunda división pero que andaba conformando un equipo poderoso para ascender. Mokone debuta en Copa ante el Liverpool (ganan 3-2), pero entre su maltrecho tobillo y que su fútbol sigue sin acoplarse al viril juego británico, sólo disputa dos partidos en un Cardiff que terminaría siendo campeón y ascendiendo a la First Division (actual Premier League).

    (the telegraph)

    Si hasta ahora hemos visto una carrera estrambótica, lo de su próximo fichaje es simplemente surrealista. Porque su siguiente club es…el Barça. Sí. Como lo leen. Nada más y nada menos que el F.C. Barcelona fichó a Kalamazoo aunque no lo encontrarán en ninguna de sus plantillas históricas. Pero eso se contará en la segunda parte de la historia.

    @EltrincheCarlov

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