• Mirko Saric. El cuervo que se fue

    by  • 16 junio, 2014 • El Trinche Carlovich, Fútbol, Historias • 4 Comments

    Escuchando de fondo “Pájaro negro” de Bersuit

     POR EL TRINCHE CARLOVICH

    Se te partió el corazón
    en veinte pedazos
    y la pasión alumbro
    un sol azul
    y se agrietó la razón
    como un vidrio cascajo
    descontrolado navío
    perdió el timón

    El 6 de junio de 1978 Argentina se paralizaba. Tras derrotar a Hungría cuatro días antes, la albiceleste se enfrentaba en el segundo partido de la primera fase en el Monumental de Buenos Aires a la poderosa selección francesa. Se adelantaban los de Menotti con un penal transformado por Pasarella pero rápidamente Platini empataba para los galos. Finalmente, un gol de Luque colocaba a Argentina matemáticamente en la segunda fase de un Mundial sobre el que siempre recaerán sospechas. Ese día en el que todas las miradas estaban en el Monumental de River la familia Saric se dirigía a otro lugar de Buenos Aires menos concurrido: el Hospital. Ivana había roto aguas y el primer varón Saric nacido en Argentina tenía ganas de venir al mundo en tan futbolero día para la patria.

    (taringa.net)

    Los padres de quien da nombre a esta sección -nuestro querido Trinche Carlovich- o los del protagonista de la historia de hoy -Mirko Saric- coinciden en una cosa: inmigración balcánica en Argentina. El éxodo europeo hacia América en busca de un futuro mejor fue una constante demográfica durante todo el siglo XX. Los problemas derivados de los conflictos bélicos y el anhelo de oportunidades propiciaron que numerosas familias yugoslavas cruzasen el charco en busca de fortuna. Cuentan que la abuela de Mirko escapó de los alemanes escondiéndose bajo el agua y salvando la vida gracias a que pudo respirar por una pajita.

    Ante Saric llegó a Argentina con 3 años. Creció y se casó con Ivana, otra inmigrante de origen croata (aunque nacida en Italia) junto a la que formó una familia normal de trabajadores en el Buenos Aires de los 70. Ivana y Ante tuvieron dos hijas: Mirna y Mariana, esta última reputada empresaria dedicada a los salones de belleza. Después nacieron los dos varones: Mirko y Martín, ambos futbolistas. De hecho, Martín Saric no ha llegado a los niveles de nuestro querido Lutz Pfannestiel pero ha sido un trotamundos del fútbol que ha pasado por Israel, EEUU, Croacia o Canadá. Tiene una interesante cuenta de twitter (@matutesaric)

    Como no podía ser de otra forma, un niño de sangre croata y nacido en Buenos Aires un día de partido del Mundial de Argentina tenía predeterminado su destino como pelotero. Y la verdad es que desde pequeño, Mirko mostró una zurda prodigiosa que llamó la atención en las inferiores del fútbol baby del Sol del Plata desde donde pasó a los infantiles de San Lorenzo de Almagro destacando por su presencia física, su fuerza y calidad en el golpeo y su enorme recorrido hasta que debutó en el primer equipo jugando unos minutos contra Unión de Santa Fé el 22/12/96. Su momento más destacado llegó en el verano del 99 cuando se había convertido en un fijo de Pekerman para la Sub-20 y Europa se rifaba al jugador, el cual fue tasado por San Lorenzo en 10 millones de dólares. Aquí algunos de sus mejores goles 

    Junto a la irrupción de Leandro Romagnoli, Mirko Saric fue una de las sensaciones de finales de siglo donde su metro noventa y su impecable planta incluso le daban para haber sido modelo. En cambio, él era un chico humilde, tímido e introvertido que se había criado en un entorno de cariño familiar y que a pesar de ser un soplo de aire fresco para el Ciclón de Boedo nunca dejo su casa de toda la vida en el barrio de Flores, cercana al Nuevo Gasómetro. Quizás ese carácter algo frágil unido a que tal vez su eclosión futbolística fue excesivamente fulgurante, hizo que Mirko bajase mucho en su fútbol en la temporada siguiente por lo que con el cabezón Ruggeri en el banquillo de San Lorenzo, alternó sus actuaciones en el filial y en el primer equipo.

     (somoscuervos.com)

    Hay ocasiones donde hechos aislados independientes tienen distinta incidencia dependiendo del sufridor de la misma. Personas que tienen diferente encaje del que pueden tener otras cuando las cosas salen mal. Qué les vamos a contar a los lectores de esta sección que no se sepa tras repasar la historia de Di Bartolomei Y aquí también se unieron una mente complicada con el hecho de que muchas cosas salieron mal. Dicen que Mirko sufrió un fuerte desengaño cuando el ADN demostró que un bebé que pensaba era suyo, no lo era. Por otro lado, encajaba mal las críticas (a veces despiadadas) del mundo futbolístico y con las lesiones también tuvo mala suerte: hasta un carro lo arrolló cuando calentaba en la banda en un partido contra Rosario Central, por lo que tuvieron que darle varios puntos en la pierna. El colmo fue cuando el 19 de diciembre de 99 y jugando contra la reserva de River se destrozó los ligamentos de la rodilla derecha. Muchos meses por delante parado para una persona de un carácter tan especial no podían significar nada bueno.

    La lesión le llevó al diván del psicólogo aunque, como dijo su hermana, no tomaba la medicación por miedo a los controles anti-doping. Alternaba momentos de ilusión con otros donde decía que no le veía sentido a la vida, tal y como le manifestó directamente a Ruggeri en alguna ocasión. En ese mar de dudas, tuvo un accidente de tráfico del que milagrosamente salió ileso.

    Llevaba casi cuatro meses lesionado pero le quedaban al menos otros cuatro. El cuatro de abril del 2.000, Ivana preparaba el desayuno a la familia en la planta baja de la casa de Fabre en el barrio de Flores. Llamó a Mirko pero éste no respondía. Subió al primer piso y se lo encontró colgado de un aparato de gimnasia que usaba Mirna para sus problemas de espalda. Había usado unas sábanas para suicidarse. No dejo nota. Tenía 21 años.

     

    (fotolog.com)

    Fallecido al poco de superar la veintena. Amado por su afición. Zurdo, alto y estiloso. Familiar, afable, buena persona y, en el fondo, un niño grande. Que fue profesional en el equipo de su barrio, en el equipo de sus amores. Con pinta de dueño del carril izquierdo de su selección muchos años…. Sí.

     A mi también me recuerda a él.

    @EltrincheCarlov

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    4 Responses to Mirko Saric. El cuervo que se fue

    1. 16 junio, 2014 at 22:50

      Muy buena la historia del mes. La conocía así por encima pero no tan al detalle como la has descrito tu.

    2. Alvaro
      17 junio, 2014 at 07:22

      A mi la historia me parece sencillamente impresionante y de una humanidad que asusta.

      Esperemos que el Papa Francisco, también hincha del ciclón y también del barrio de Flores, haya intercedido para que una buena persona como Mirko tenga un sitio de categoría en el tercer anillo

    3. Félix Machuca
      20 junio, 2014 at 08:48

      Hay destinos para los que nadie está preparado. Y almas que no pueden soportarlo. Bravo Álvaro. En las historias de perdedores encontramos los triunfos que mejor pueden alumbrar nuestras vidas. Ojalá Mirko haya encontrado la paz que nunca tuvo en la guerra consigo mismo.

    4. Luisa
      26 junio, 2014 at 10:37

      Ufff, éste se me había pasado leerlo, no tengo perdón de Dios. Pero ya está leido. Una vez más, impresionante e impactante.

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