• El precio del fútbol

    by  • 22 abril, 2013 • Sin categoría • 8 Comments

    (Escuchando de fondo Two Princess de Spin Doctors)

    En un abril y cerrar de ojos nos hemos plantado en los momentos decisivos de las competiciones. Durante estos meses los equipos se han ido posicionando, llegándose a un punto donde cada cual tiene que competir por los objetivos que el tiempo le dicta. Y aunque es evidente que los sevillistas sólo tenemos ojos para ver si la nave que comanda Emery consigue el ansiado puesto europeo (con la incertidumbre máxima de si el octavo valdrá o no -ver post Licencias– ), el orbe futbolero objetivo atisba las semis de Champions como el momento álgido de la temporada. Dos alemanes y dos españoles se cruzan entre sí para determinar qué dos escuadras lucharán en Wembley por el reinado de Europa el próximo 25 de mayo de 2013. En este sentido, las redes sociales han ardido tras conocerse los precios que cada uno de los cuatro equipos ha fijado para el partido que jugarán en su campo por la diferencia escandalosa de lo que cuesta ver fútbol en uno y otro país

    Precios

    -Borussia Dortmund – Real Madrid. De 35 a 170 euros.

    -Real Madrid- Borussia Dortmund. De 70 a 325 euros

    -Bayern Munich – Barça. De 40 a 150 euros

    -Barça – Bayer Munich. De 91 a 359 euros

    Es decir, en España cuestan algo más del doble. Un ejemplo de lo quemado que está el personal lo tenemos en esta tuitera campaña.

    El otro día me encontré con un fantástico, pero absolutamente fantástico, estudio del Calcio italiano donde encuentras datos de todo tipo y comparativa por decenas. Y aunque uno no maneja la lengua de Roberto Baggio, más o menos lo comprendes. Aquí está. Se cogen estadísticas extraídas de organismos oficiales (Centro de Studi FICG UEFA o de la Lega Seria A) y de webs especializadas (transfermarkt o europeanfootballstatics), se meten en una coctelera y producen un trabajo extraordinario. Desde aquí y aunque no sepan que lo hago, mis más efusivas felicitaciones ante tamaña obra.

    Dentro de las numerosas magnitudes que estudian, se analiza una comparativa en las 10 ligas más importantes de Europa sobre afluencia a los estadios (totales y medias), teniendo en cuenta el número de partidos, precios de las entradas y salarios de los trabajadores. Se intenta saber desde un punto de vista estadístico y analítico cuánta gente va y cuánto nos cuesta ir al fútbol. En el año natural 2011, las afluencias a los estadios fue la siguiente

    Alemania

    42.665

    Inglaterra

    35.294

    España

    28.221

    Italia

    23.541

    Francia

    19.742

    Holanda

    19.296

    Por cierto, que en la primera parte del 2012 Alemania y España han subido mientras que Inglaterra, Francia o Italia han bajado. Todos levemente. De igual forma hace una comparativa mundial que refleja datos interesantes. Llama la atención que, por ejemplo, vaya más gente a los estadios estadounidenses (18.033) o chinos (15.797) que a los brasileños (14.976). O que países que te suenan a llenazos como Argentina o Grecia sólo tengan de media 18.165 espectadores y 6.424 respectivamente. O la poca afluencia en el paraíso árabe del petrodólar, con una media de 3.164 espectadores por partido.

    Pero la parte más interesante es la que corresponde al precio medio de lo que cuesta ir a un partido. El estudio analiza el precio de las entradas de las 10 ligas más importantes de Europa. ¿Adivina usted donde es más caro de ir al fútbol? Correcto. Acierto pleno. España es, de largo, el país donde la entrada es la más cara, con 50,4 euros de media. Le sigue Inglaterra con 45,5 euros. Mucho más lejos en tercer y cuarto lugar están la liga griega y la sueca con 33,3 y 30,5 euros respectivamente de precio medio de acceso al fútbol.

    Pero claro. Es lo de siempre. El valor del dinero y lo que cuestan las cosas son magnitudes relativas. Recuerdo una escena de El Pianista de Polansky donde con todos los polacos judíos hacinados antes de ir al campo de concentración y hambrientos, un niño vende a precio de langostino tigre de Sanlúcar una humilde chocolatina. En este sentido, no tiene el mismo valor un euro en Corea del Norte que en Corea del Sur. No tiene nada que ver ganar (o gastar) un euro en Finlandia que en un suburbio de Baréin. Por todo ello, el informe presenta lo que vale de media una entrada, pero también teniendo en cuenta el salario medio diario en el país. Y a partir de ahí, pues porcentaje.

    PAIS

    Salario Medio diario

    Entrada Media

    Porcentaje

    Grecia

    34,9€

    33,3€

    95,3%

    España

    54,7€

    50,4€

    92,1%

    Inglaterra

    76,8€

    45,5€

    59,3%

    Portugal

    41,4€

    20€

    48,4%

    Alemania

    65,1€

    29,5€

    45,3%

    Italia

    49,6€

    20,5€

    41,3%

    Suecia

    85,5€

    30,5€

    35,6%

    Francia

    58,7€

    17,5€

    29,8%

    Polonia

    30,6€

    8€

    26%

    Holanda

    74,6€

    16,5€

    22,2%

    Se extraen conclusiones interesantes. Se puede ver como Polonia, el país donde los sueldos diarios son más bajos (poco más de 30€), las entradas tienen los precios más asequibles (8). Por tanto tienen un buen ratio, ya que vas al fútbol con solo gastar el 26% de lo que ganas en un día.

    El único país que supera la cincuentena en valor medio de entradas es España, con esos monstruosos 50,4€. El segundo, algo alejado, es Inglaterra con 45,5€ y ya los siguientes (Grecia y Suecia) están a mucha distancia y en la barra de la treintena. Quitando esos cuatro estados, en el resto de ligas vale menos de 30 euros el fútbol de media. El caso español es sangrante porque las entradas más caras no tienen reflejo en el sueldo medio, que es el sexto en munificencia. De ahí que, no sólo sea carísimo entrar (50,4€) sino que el ratio es una barbaridad al hacer falta casi lo que ganas en un día (el 92,1%) para poder entrar al fútbol.

    Sin embargo, aunque cercanos, no tenemos el peregrino honor de liderar tan deshonrosa tabla. La palma se la lleva Grecia ya que su porcentaje se eleva al 95,3%. Ese motivo puede ser clave de, como vimos con anterioridad, la media de espectadores al fútbol heleno sea poco más de 6.000 por partido.

    Por cierto que en este tipo de cosas no suele haber casualidades sino causalidades. Grecia y España, España y Grecia, son los dos países con el ratio más elevado, con una diferencia elefantiásica con el resto. Y Portugal, los cuartos. Y los datos de Chipre no están, pero no me extrañaría que fuesen primos hermanos. Si es que no puede ser. Y lo que no puede ser, además, es imposible.

    Los casos de los precios de las semifinales de Champions llaman más la atención precisamente por eso, porque es la Champions y el foco mediático es deslumbrante. Pero ese es el pan nuestro de cada día por lo que me asombra que la gente se asombre. Frente a un 45,3% de media que el aficionado alemán tiene que hacer de «esfuerzo» para ver a su equipo, el español debe realizar un 92,1% o lo que es lo mismo, más del doble. El fútbol español tiene los peores horarios del mundo, el desprecio más absoluto al abonado, las entradas más caras cuantitativamente de toda Europa, cualitativamente las segundas de toda Europa…. El aficionado español está totalmente indefenso. Es absolutamente increíble que todavía vayamos al fútbol la ingente cantidad de personas que vamos. Cada día tengo más claro que tendrían que ponernos un monumento a los jartibles que llueva o ventee allí estamos pagando para ver un partido un lunes a hora crápula.

    Es el país que tenemos. El país donde cuando a un Gobierno (de la ideología que sea) no le cuadran las cuentas, la propuesta es subir los impuestos porque se cree que así va a compensar la recaudación perdida. El del patadón p’alante y vámonos que nos vamos. Improvisar, planificar y sentar bases serias son cuestiones que difícilmente se imbrican en la piel de toro por lo que es evidente que no las vamos a ver reflejadas en el pan y circo.

    Pues nada. Continúen así, que ancha es Castilla. Y luego, como no, cuanto toque el llanto y crujir de dientes no olviden echarle la culpa al empedrado y señalar la paja en el ojo ajeno ¡Y olé!

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    8 Responses to El precio del fútbol

    1. 22 abril, 2013 at 6:03 pm

      Cojonudo el artículo caballero, de verdad que si. Me ha entrado la curiosidad incluso de leer el informe italiano, pero veo que tiene más miga (y más tamaño) del que pensaba, aun así l odejo en «pendientes» que tiene buena pinta.

      Que pena que España esté más empeñado en parecerse a Grecia que a Alemania… serán cosas del carácter Mediterraneo.

      PD: Ya nos lo advirtieron los del Schalke

    2. Alvaro
      22 abril, 2013 at 7:26 pm

      Muchas gracias, mostro. La verdad es que es un tochazo brutal. Pero con los gráficos y eso pues es bastante intuitivo. En cuanto a lo de la foto que pones, la tenía puesta en el artículo pero al final la quité. Es que es una pasada de verdad

      P.D. Me ha comentado nuestro Trinche Carlovich (el real por cierto sale mencionado en http://colussoscontrakukletas.blogspot.com.es/2013/04/mario-estanislao-killer-diez.html ) que quiere hablar con vos

    3. 22 abril, 2013 at 9:26 pm

      El análisis del precio de las entradas según el salario diario deja claro la decadencia del fútbol español. En vez de acercarnos a las grandes ligas (Inglaterra, Italia y Alemania), nos asemejamos más a una liga secundaria como la griega. Es para hacérselo mirar.

    4. 23 abril, 2013 at 8:56 am

      Siendo pequeño conocedor de Alemania, hay un factor doble que habría que tener en cuenta.

      1.- Descentralización empresarial o industrial. Existen industrias o empresas multinacionales potentes prácticamente en cada rincón del pais. Dado el número de empresas y el componente de cercanía a los clubes, es fácil que un club consiga patrocinios o ingresos de las empresas. Y por ello no son demasiado dependientes de los ingresos por taquilla. Por supuesto, tienen la suficiente inteligencia como para no buscar el pelotazo e intentar además exprimir al aficionado.

      2.- La imagen de los clubes. No son vistos como aquí como empresas megadeficitarias con trato de favor de las administraciones y dirigidas en muchos casos como cortijos por individuos de dudosa reputación. Así que las empresas tienen más sintonía con ellos. De hecho hay empresas que son o directamente propietarias de equipos o grandes accionistas de ellos (Volkswagen, Allianz,….).

      Que los clubes se comporten como empresas con los pies en la tierra y no viviendo en su burbuja, nunca mejor dicho, es lo que termina de cerrar el círculo. Al fin y al cabo, el fútbol no es sexo telefónico.

      Saludos. Gran artículo Álvaro.

    5. 23 abril, 2013 at 9:24 am

      Da gusto leerte amigo. Magnífico artículo.

    6. 23 abril, 2013 at 12:14 pm

      A mi me parece que das en el clavo en la última parte del artículo. Esto es un problema cultural. Si por más hostias que nos den, nosotros seguimos poniendo la cara, pues nos seguirán pegando hostias, no queda otra.

      Ocurre en todos los órdenes, no solo en el fútbol. Lo que pasa es que todo en la vida tiene su límite, y cuando llegue, como dices, vendrán los llantos, el rechinar de dientes, y, por supuesto, el echarle la culpa a un cometa que por entonces pase cerca de la Tierra.

      Por cierto, si para hacer el artículo has tenido que leer el tocho en italiano, permíteme que te presente mis mayores respetos. Sé que sarna con gusto no pica (lo sé por experiencia), pero lo cortés no quita lo valiente.

      Lo dicho, mis respetos.

      Un abrazo.

    7. 23 abril, 2013 at 10:38 pm

      No solemos hacer elecciones acertadas aquellos que respondemos al gentilicio de españoles. Durante la transición podíamos elegir entre tener una democracia más seria como las norte europeas o más cortijera del tipo Mediterráneo. Hicimos nuestra elección y así nos va. No vengo a reclamar la moral calvinista sino un poco de moralidad.

      Este país conserva cierto deje imperialista heredado de cuando no se ponía el sol en nuestras fronteras, y tal que ahora no se puede ejercer contra los ciudadanos de ultramar, pues desde la capital del imperio se impone a todos los que habitan más allá del Madrid de los Austrias.

      Carlos ha acertado de pleno en su comentario, pues no basta con las prebendas para destacar sino que se empeñan en humillar hasta haber convertido esto en un sainete de dudoso gusto, y como no se trata de una competición justa sino en un juego de tahures, de tahures es propiedad.

      Los demás somos retratados (yo el primero) ya de antiguo por Lope de Vega: «El vulgo es necio y pues lo paga es justo hablarle en necio para darle gusto».

      ¿Hasta cuándo?

    8. Fernando Espáriz
      13 febrero, 2014 at 2:41 am

      Magnífico artículo. Está claro que el esfuerzo que se le exige al aficionado al fútbol español es superior al que se le exige al ciudadano de cualquier otro país (con la excepción de Grecia), pero es la realidad es que que no somos un país económicamente al uso. Si por algo nos caracterizamos en España, analicemos la variable que analicemos, es por que ésta tiene un comportamiento diferente al de otros países. Somos una sociedad rara con muchas peculiaridades y esta de la afluencia a los estadios, dados estos precios, no es, ni más ni menos, que una más. Como en muchos otros aspectos de la vida en este país, el corto plazo manda sobre la estabilidad.

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